RESILIENCIA (2017 - 2019)

Seis vasijas de cerámica, arcilla polimérica, polvo de oro y cobre, circuito electrónico, altavoz. 

 

RESILIENCE (2017 - 2019)

Six ceramic vessels, polymer clay, gold and copper dust, electronic circuit, speaker. 

 

    

 

Resiliencia es un proyecto que aboga por la cultura de la denuncia ante la violencia sexual y criminalización femenina en México. Para este proyecto trabajé con seis mujeres que ejercieron una denuncia y solicitaron asesoría legal y psicológica en el Centro de Justicia para la Mujer en Jalisco. A ellas les fueron comisionadas seis piezas de cerámica para su rompimiento, como finalización y símbolo de resiliencia ante los incidentes enfrentados.  Las piezas fueron restauradas en la técnica japonesa Kintsugi  y preparadas con tinta conductiva, sistema con sensor capacitivo y bocina para su funcionamiento interactivo: cuando un cuerpo se acerca a cinco o menos centímetros de la pieza, activa el sonido de su propia ruptura.

 


 

Resilience is a project that advocates to improve the culture of denouncing sexual violence and criminalization of women in Mexico. For this project, I worked with six women who made a denunciation and requested legal and psychological advice at the Justice Center for Women in Jalisco. Six ceramic pieces were commissioned to them for their breaking, as a symbol of liberation of the incidents faced. The pieces were restored in the Japanese technique Kintsugi and prepared with conductive ink, a capacitive sensor system and a speaker iside them for their interactive operation: when a body approaches the piece, it activates the sound of its own rupture.

 

 

 
 

Comencé a pensar Resiliencia a partir de la inquietud por trabajar con el constante sentimiento de inseguridad y amenaza que experimentamos las mujeres mexicanas. En nuestro país cada mañana leemos noticias sobre feminicidios, secuestros y violaciones de mujeres que son víctimas del estado de inseguridad en el que vivimos. Quise pensar que hay algo que podemos hacer  - nosotras mujeres - para defender nuestra integridad física y moral e intentar conducir al cambio. Y creo que el comienzo de ese cambio es la enunciación, exponer la voz quebrada. No dejar que la voz se haga eco: denunciar.

 

El 91% de los casos de violencia sexual no son denunciados en México. El otro 9% son mis heroínas. Son las mujeres que deciden tomar el dolor como arma, que hacen un pacto de libertad y amor con ellas mismas y, sin saberlo, con todas las mujeres mexicanas de hoy y mañana.

 

Este proyecto es para dar gracias a estas mujeres, rendir tributo a su coraje, su valentía, a su fuerza femenina y al amor incondicional que busca ser libre. A todas ustedes, gracias.

 

 

 

 

 I

 

  ORIGEN 

 

 

En la primera etapa del proyecto produje, en colaboración con el maestro tornero Roberto Guevara, diez vasijas en cerámica de alta temperatura. El símbolo de la vasija representa la matriz, el origen. En nuestra tradición ancestral las vasijas son contenedores de agua y comida, y han existido en el mundo femenino como guardianas de vida.

 

         

 

 

  II 

 

 RUPTURA

 

 

 

 

En la segunda etapa trabajé con seis mujeres que fueron víctimas de violación sexual y ejercieron una denuncia; estas seis mujeres rompieron cada quien una vasija. Este segundo momento del proyecto se interesa por el trabajo psicológico y la toma de acción de las mujeres ante su realidad inmediata, por ello, previo a la ruptura de las vasijas realizamos en el Centro de Justicia para la Mujer Jalisco un taller donde reflexionamos alrededor de ejemplos de resiliencia en el arte, así como la enseñanza del  Wabi-sabi: filosofía japonesa que busca la belleza en la imperfección. El acto de ruptura de la pieza cerámica en este proyecto no intenta simbolizar un acto violento de venganza o rencor, al contrario, es un acto de aceptación con el cual se representa la carga y el sufrimiento que una mujer violentada sexualmente lleva consigo. La ruptura es el momento de denuncia, de liberación: el comienzo de la resiliencia. 

         

 

 

 

III

 

RESILIENCIA

 

 

 

 

En la tercera etapa reconstruí las vasijas usando Kintsugi, técnica ancestral japonesa que repara la cerámica con resina y polvo de oro. Esta etapa – Resiliencia – es el estado de aceptación y enfrentamiento hacia la hostilidad y la violencia. Una enmienda dorada de empoderamiento y valentía que simboliza una forma de  resistencia pacífica mediante formas estéticas y de pensamiento.  

Las vasijas se restauran introduciendo un microsistema sonoro dentro de la pieza, combinando la técnica tradicional del Kintsugi con nuevos materiales para lograr una total conductividad entre las cicatrices y el sistema, entre forma y contenido. El microsistema se activa cuando el escucha acerca sus manos a cinco centímetros de la pieza, la cual reproduce el sonido de su propia ruptura.  

  

 

 

 

 

 

 

 

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RESEÑAS 

 

Sobrevivir, sanar, resistir

Revista CÓDIGO, Arte, Arquitectura y Diseño.

Por Juan Pablo Ruíz Núñez. 

 

 


  

AGRADECIMIENTOS 

A la memoria de Manrico Montero (1973- 2018) 

 

 

Gracias María de la Luz, Aidén, Mónica, Elena, Rocío y Fanny por hacer de sus cicatrices un río de oro.  A todos los creadores, profesionales y artistas que compartieron su conocimiento y su tiempo para dar vida a este proyecto. Todo mi agradecimiento a los ceramistas Marina Santana, Delia Falomir, Adrián Guerrero y Francisco Padilla por compartir sobre técnicas y materiales cerámicos. Gracias a Emilio Gómez Ruíz por sus investigaciones sobre materiales conductivos aplicados en cerámica. Por su talento y maestría en el Torno al maestro Roberto Guevara, a quien se le puede contactar en Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y en Tonalá, Jalisco. A Édgar Mondragón por colaborar con su inventiva en circuitos electrónicos. A Roxana Anaya por entender este proyecto con su corazón empático y su ojo cinematográfico. A Kiyo Gutiérrez por sus referencias arqueológicas.  A Zulema Carrillo, Antonio Hernández y a Araceli Martínez del Centro de Justicia para las Mujeres Jalisco, gracias por realizar una labor tan necesaria y gracias por abrir las puertas para trabajar juntos. A Juan Pablo Ruíz Núñez por su agudeza en ideas.  A Santiago Carrillo por crear embalajes perfectos. José Antonio Santana y al equipo de Centro Gráfico del Valle. A  Fernando Vigueras y a Juan Pablo Villegas por sus consejos y apoyo, y en especial agradezco a Manrico Montero por asesorar este proyecto.

 

 

Proyecto apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. 

 

I started to think Resilience project based on the concern to work with the constant feeling of insecurity that we, Mexican women, experience all the time. Every morning I read the news about femicide, kidnapping and rape of women who are victims of the state of insecurity in which we live. I still wanted to think that there is something that we can do to defend our physical and moral integrity and try to lead to change. And I think the only way is to speak about it, the only way is to expose the broken voice. Not letting the voice become echo: to denounce.

 

91% of cases of sexual violence are not reported in Mexico. The other 9% are my heroines. These are the women who decide to take pain as a weapon, who make a pact of freedom and love with themselves, and without knowing it, with all the Mexican women of today and tomorrow. 

 

The intention of this project is to thank those brave women, pay tribute to their courage, their grittiness, their feminine strength and their unconditional love that seeks to be free. To all of you, thank you.

 

 

 

 

I

 

ORIGIN

 

 

In the first stage of the project, high temperature ceramic vessels are produced. The symbolism of the vessel represents the womb, the origin. In its ancestral tradition the vessel is a container for food and water, a keeper of life. 

 

 

            

 

 

 

 

II 

 

RUPTURE

 

 

 

 

In the second stage I worked with six women who were victims of rape and had the courage to make a denouncement; this work was done in collaboration with the Justice Center for Women Jalisco. This second moment of the project is interested in the psychological work and the action taking of the women in their immediate reality. The act of rupture symbolizes the moment of denunciation, of liberation: the beginning of resilience. 

 

 

 

 

 

 

 

III

 

RESILIENCE

 

 

 

 

In this third stage the vessels were rebuilt using the Japanese technique Kintsugi. A golden amendment of empowerment and courage that symbolizes a form of peaceful resistance through aesthetic and reflexion.

The vessels are restored and a micro sound system is introduced inside the piece, combining the traditional technique of Kintsugi with new materials to achieve a total conductivity between the scars and the system, between form and content. The microsystem is activated when the listener closes his hands within five centimeters of the piece, which reproduces the sound of its own rupture.

 

 

     

 

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PRESS 

 

And so their scars turned to gold 

The Museum of Portable Sound’s Cristina Sousa Martínez interviews Mexican artist Ana Paula Santana about her upcoming sound art installation Resiliencia.

 


 

THANKS 

To the memory of Manrico Montero (1973- 2018)

 

Thank you Maria de la Luz, Aiden,Monica, Elena, Rocío and Fanny for turning your scars into a gold river. To all the creators, professionals and artists who shared their knowledge and their time to give life to this project. All my thanks to the ceramists Marina SantanaDelia FalomirAdrián Guerrero and Francisco Padilla for sharing about techniques and ceramic materials. Thanks to  Emilio Gómez Ruíz for his research on conductive materials

applied in ceramics. For his talent and mastery in the potter’s wheel to Roberto Guevara. To Edgar Mondragón for collaborating with its

inventiveness in electronic circuits. To Roxana Anaya for understanding this project with her empathic eye. To Kiyo Gutiérrez for his archaeological references. To Zulema Carrillo, Antonio Hernández and Araceli Martínez from the Justice Center for Women in Jaliscothank you for doing such a necessary job and thank you very much for opening the doors for working together. To José Antonio Santana and the team of Centro Gráfico del Valle. To Fernando Vigueras and Juan Pablo Villegas for their support, and especially thanks to Manrico Montero.

 

 

Resilience is a project supported by the National Fund for Culture and the Arts.

 

 

 

 

2021 © Ana Paula Santana